¡Feliz Navidad! · Ha nacido el Señor
← Volver a Oraciones
Oraciones · Padre Felipe Scott

Otros Recursos

Guía para Hacer el Examen de Conciencia

Padre Wilson Salazar

Te vas a confesar de acuerdo a la VERDAD DIVINA, a lo que Dios ha mandado y no de acuerdo con lo que piensa el mundo. Dios es el Creador, yo soy su criatura: DEBO OBEDECERLO.

  • ¿Deseo confesarme para luchar por mi santidad o por un simple cumplimiento?
  • ¿Por qué me voy a confesar?
  • ¿Cuánto tiempo hace que me confesé?
  • ¿Cumplí la penitencia que me impuso el sacerdote? Si no la cumplí, ¿por qué no lo hice?
  • ¿Me olvidé o callé algún pecado grave en mi última confesión? ¿Cuál?
  • ¿Tengo claro que está en juego mi vida… ¿o Cielo o Infierno?

Oración para Antes de la Confesión

Padre mío, tú conoces mi pasado: perdóname y santifícame. Señor Jesús mío, tú conoces mi presente: perdóname y bendíceme. Espíritu Santo mío, tú sabes lo que pasará en mi futuro: aumenta mi fe y dame fortaleza. Señor, en el Corazón de María: lávame, límpiame, purifícame. Yo confío en Ti.


Los 10 Mandamientos de la Ley de Dios

Primer Mandamiento: Amar a Dios sobre todas las cosas

“No tendrás otros dioses fuera de Mí” (Ex. 20,3)

¿He amado a Dios sobre todas las personas y las cosas creadas? ¿He amado a otra persona más que a Dios? ¿He amado una cosa más que a Dios? ¿He idolatrado a alguien o a algo o a mí mismo? ¿He dudado de la existencia de Dios? ¿He tenido pensamientos malos en contra de Dios? ¿He sentido odio o rabia contra Dios? ¿He renegado alguna vez contra Dios? ¿He negado la existencia de Dios? ¿He puesto otras creencias por encima de Dios? ¿He sido falso o hipócrita en mi fe en Dios? ¿He amado más algún pecado por encima de Dios? ¿He invocado alguna vez al demonio? ¿He mencionado el nombre del demonio o de los demonios? ¿He hecho pacto con el demonio? ¿He creído en supersticiones, hechicerías y brujerías? ¿He consultado hechiceros, adivinos, brujos, yerbateros o chamanes? ¿He consultado horóscopos, naipes, taza de chocolates o cosas parecidas? ¿He usado riegos, sahumerios, talismanes o bebedizos? ¿He practicado el espiritismo? ¿He practicado la tabla ouija? ¿Creo en agüeros? ¿Le he hecho brujería a alguna persona? ¿He usado maleficios contra alguna persona? ¿He hecho que otras personas crean en brujerías o cosas parecidas? ¿He despreciado a Dios, a la Santísima Virgen, a los Santos o las cosas santas? ¿Me he burlado de Dios, de la Virgen, de los Santos o de las cosas santas? ¿He dudado de la Sagrada Escritura como Palabra de Dios? ¿He dudado de la Santísima Virgen María, de su virginidad, maternidad, asunción o inmaculada concepción? ¿He dudado de la Iglesia Católica? ¿He creído que las sectas, movimientos o grupos religiosos son creados por Dios y dan la Salvación? ¿He sido fiel a la fe católica? ¿Mi fe es seria, formada y orante? ¿Me he burlado de alguien por su fe? ¿He vivido mi fe de verdad? ¿He estado alguna vez en una secta? ¿Me he confesado mal alguna vez? ¿Me he dejado llevar por la propaganda de sectas evangélicas o por grupos contrarios a la fe católica? ¿Me he avergonzado de mi fe? ¿Hago oración al acostarme o al levantarme? ¿Doy gracias a Dios por el alimento y por los beneficios que de él he recibido? ¿He adorado a personas o cosas? ¿He pronunciado el nombre de Dios sin respeto, es decir, con ira, burla o por juego? ¿He cumplido las promesas que le he hecho a Dios, a la Virgen y a los Santos? ¿He hecho de un pecado una forma de vida y no lucho contra él? ¿Pienso que pecado es lo que a mí me parece y no lo que Dios ha dicho? ¿Soy soberbio y he cuestionado los designios de Dios? ¿He escuchado o hecho chistes utilizando el nombre de Dios, de la Virgen, de los Santos de la Iglesia o su Jerarquía? ¿He causado que otras personas dejen de creer en Dios? ¿En mi hogar Dios es el más importante? ¿Me he sentido orgulloso de creer en Dios o me ha dado vergüenza de Él? ¿He creído en Dios como Creador del Cielo y de la Tierra? ¿He creído que Dios es el Salvador de todo y vino al mundo por mi salvación? ¿He creído fielmente que el Espíritu Santo es Señor y dador de mi vida? ¿He creído en Dios Uno y Trino? ¿He creído en Dios como Principio y Fin de mi vida? ¿He buscado otros fines fuera de Dios? ¿He desconfiado de la Providencia Divina? ¿He dado a Dios el tiempo que se merece? ¿He creído más en el mal (demonio) que en Dios? ¿He justificado mis maldades ante Dios? ¿He dudado de la existencia del Cielo? ¿He dudado de la existencia del Purgatorio? ¿He dudado de la existencia del Infierno? ¿He dudado que el demonio y los demonios existan? ¿He dudado de la existencia de los ángeles? ¿He dudado del Poder de Dios sobre el mundo? ¿He invocado a Dios en los momentos de peligro? ¿He dicho palabras groseras?


Segundo Mandamiento: No Jurar su Santo Nombre en vano

“No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios, en falso” (Ex. 20, 7)

¿He adulado personas como lo máximo, más que Dios? ¿He considerado a alguna persona como imprescindible para mi vida? ¿He considerado alguna cosa como esencial para mi vida más que Dios? ¿He vivido de fantasías que me desvían de la verdad de Dios? ¿He creído en lo que los demás me han dicho mal sobre Dios? ¿He leído autores, libros o revistas que me dicen ideas contrarias a la verdad de Dios? ¿Me he dejado llevar por ideologías, hipótesis, ideas, filosofías que me han llevado a dudar de Dios? ¿He jurado en vano el Santo nombre de Dios, es decir, sin verdad, cuando he jurado lo que es falso o prometido lo que tenía intención de cumplir sin justicia; cuando he jurado hacer una cosa mala, sin necesidad; cuando he jurado por cosas que no son importantes? ¿He creído firmemente en el Poder de Dios? ¿He creído en filosofías, ideas, teorías, ideologías que niegan a Dios y su verdad? ¿He dudado de la Sagrada Escritura y he pensado que lo que dice son fábulas y fantasías? ¿He dudado de los mandamientos de Dios? ¿He dudado de la historicidad de la Sagrada Escritura? ¿Justifico ante Dios mis ideas y posturas? ¿Dios es lo más importante en mi vida o sólo lo busco cuando me conviene? ¿He adorado a Dios como mi único Señor? ¿He traicionado a Dios aceptando falsedades de las sectas? ¿He falseado el nombre de Dios por conveniencia? ¿He traicionado a Dios por lo que otros me dicen? ¿He guardado silencio cuando alguien ha hablado mal de Dios o de la Iglesia? ¿He defendido mi fe ante las críticas de los demás? ¿He pensado que todo viene por evolución sin la intervención de Dios? ¿He criticado a Dios por cosas malas que han pasado? ¿He blasfemado de Dios? ¿He sido hereje con mis posturas e ideas? ¿He dudado del Perdón de Dios? ¿Hablo de Dios sólo lo que me conviene?


Tercer Mandamiento: Santificar las Fiestas

“Bendijo Yahvé el día del sábado y lo santificó” (Ex. 20,11b)

¿He ido a la Santa Misa con afanes, sin fe y sin deseo, sólo por ir? ¿Me he portado en la Iglesia con respeto y dignidad? ¿He dejado de asistir a la Santa Misa los domingos y las fiestas de precepto? ¿He dejado de asistir a la Santa Misa por ir a otros lugares o estar con otras personas? ¿Tengo otros dioses, es decir, cosas en las cuales me preocupo y confío más que en Dios, como el dinero, la fama y el poder? ¿He trabajado sin necesidad los domingos y días de fiesta de precepto? ¿He cumplido mis deberes como Bautizado? ¿He cumplido mis deberes como Confirmado? ¿He visitado a los enfermos frecuentemente? ¿He sido fiel a mi Bautismo? ¿Me he comportado como hijo de Dios? ¿He dado testimonio de Dios? ¿He creído firmemente en la presencia de Dios en la Santa Misa? ¿He comulgado en estado de gracia o en pecado mortal? ¿He comulgado sin confesión? ¿He dejado de confesarme durante mucho tiempo? ¿He adorado a Dios en la Santa Eucaristía? ¿He criticado a los Sacerdotes y no he orado por ellos? ¿He frecuentado constantemente los Sacramentos o muy de vez en cuando? ¿He dedicado los domingos para orar o ni me acuerdo de Dios? ¿Dedico a Dios momentos suficientes de oración o casi nunca? ¿He sido consciente que mi fe debe acompañarse de mis obras? ¿He sido frecuente en la fe o sólo de momentos? ¿He sido devoto de la Santísima Virgen y la venero con amor verdadero? ¿He defendido a la Virgen María contra las herejías que hacen sobre Ella? ¿He invocado a los Santos del Cielo con devoción fiel? ¿He participado de fiestas mundanas donde se peca constantemente? ¿He utilizado las fiestas de Dios, de la Virgen o de los Santos para diversiones y espectáculos mundanos? ¿He utilizado la Semana Santa para irme de paseo y vacaciones y no para orar? ¿He asistido a la Santa Misa y después me he ido a lugares de pecado?


Cuarto Mandamiento: Honrar a Padre y Madre

“Honra a tu padre y a tu madre” (Ex. 20, 12a)

¿He amado, respetado y obedecido a mis padres? ¿He socorrido a mis padres en sus necesidades? ¿He sido buen hermano? ¿He amado a mis hijos? ¿He educado cristianamente a mis hijos? ¿He vigilado y corregido a mis hijos? ¿He dado buen ejemplo a mis hijos? ¿He llevado a mi familia a amar más a Dios? ¿He cumplido bien con mis deberes de estudiante? ¿He sido abusivo y autoritario con quienes dependen de mí? ¿He cumplido bien y fielmente con mis deberes como jefe de oficina, responsable de alguna actividad, empleado público o privado, obrero? ¿He pagado salario justo a mis trabajadores? ¿He tratado a mis trabajadores u obreros con respeto, bondad y consideración? ¿He obrado en todo de acuerdo con la justicia? ¿He contribuido a la construcción humana y espiritual en el barrio, pueblo o ciudad donde vivo? ¿He amado, honrado y contribuido al engrandecimiento y prosperidad de mi patria? ¿He respetado y obedecido las leyes de mi país? ¿He pagado los impuestos públicos? ¿He votado a conciencia o por otros intereses? ¿Amo a la Iglesia Católica? ¿Amo, respeto y obedezco a los legítimos pastores de la Iglesia? ¿He sido traidor a la Iglesia? ¿He sido cobarde cuando he debido defender a la Iglesia? ¿He acogido las enseñanzas, leyes y orientaciones de la Iglesia? ¿He gritado, golpeado o insultado a mis padres o hermanos? ¿Me ha dado vergüenza hablar de Dios en mi familia? ¿No he perdonado a mis seres queridos por su pasado? ¿He dejado de hablar a mis padres o hermanos por peleas continuas? ¿No he orado con mi familia y no me gusta orar con ellos? ¿He sentido ira u odio contra algún familiar? ¿Guardo odio o rencor contra algún familiar? ¿He abandonado a algún familiar que me necesita? ¿No he visitado a mis familiares que viven lejos? ¿He vivido en unión libre? ¿He dado malos consejos a mis familiares? ¿He dejado a Dios en sus Sacramentos por estar con mi familia? ¿He considerado a mi familia más importante que Dios? ¿Hay algún familiar con el cual estoy disgustado desde hace mucho tiempo? ¿Les ayudo económicamente a mis padres si ellos lo necesitan? ¿He malgastado el dinero de mi familia en vicios o en cosas inoficiosas? ¿He admitido la violencia de palabras o físicas en mi familia? ¿He incitado a algún familiar a abandonar la fe en Dios?


Quinto Mandamiento: No matarás

“No matarás” (Ex. 20, 13)

¿He deseado nunca haber nacido? ¿He deseado o pensado quitarme la vida? ¿He atentado contra la vida de los demás? ¿En qué forma? ¿He practicado el aborto? ¿Lo he solicitado o autorizado? ¿He aconsejado y ayudado a otros para que practiquen el aborto? ¿He asesinado a alguien? ¿He despreciado, odiado o guardado rencor a alguien? ¿He deseado vengarme? ¿He perdonado de corazón a los que me han ofendido? ¿He perjudicado a otros física o moralmente? ¿He golpeado, herido o torturado a alguien? ¿He practicado o colaborado con el secuestro, la extorsión o cualquier otra forma de violencia? ¿No he sabido controlar la ira o el mal genio? ¿He insultado o agraviado a otros? ¿Me he embriagado? ¿Soy un alcohólico? ¿He comido de gula? ¿He sido responsable al conducir vehículos? ¿He respetado las leyes de tránsito? ¿He sido consciente que poner en peligro la propia vida o la vida de los demás es pecado? ¿He cuidado de mi propia salud y de los que soy responsable? ¿He sido causa para que otros pequen? ¿He usado drogas alucinógenas o estupefacientes? ¿He negociado con estas sustancias por ambición de dinero sin importarme la ruina física y espiritual de los demás? ¿He defendido en la medida de mis capacidades a los que son víctimas de cualquier injusticia? ¿Me he preocupado por el bien de la comunidad donde vivo? ¿He sido solidario con los demás en todo lo que favorece al bien común? ¿He destruido la naturaleza, dañando los árboles, maltratando a los animales, contaminando el agua, el aire y el medio ambiente? ¿He sentido alegría con la muerte de alguien? ¿He menospreciado la vida? ¿He pronunciado palabras de muerte? ¿He mirado con desprecio a alguien? ¿He jurado hacerle daño a alguien? ¿He dado malos consejos y le he hecho daño a alguien? ¿He estado de acuerdo con el aborto? ¿He estado de acuerdo con la Eutanasia? ¿He maltratado a una persona física o moralmente? ¿He orado por los que han muerto? ¿He orado por mis antepasados difuntos? ¿He orado por la Iglesia Purgante? ¿He amenazado de muerte a alguien?


Sexto Mandamiento: No cometerás adulterio

“No cometerás adulterio” (Ex. 20, 14)

¿He sido impuro de mente, de corazón o de cuerpo? ¿He consentido en pensamientos y deseos impuros? ¿He leído libros, revistas o cualquier literatura pornográfica? ¿He asistido a espectáculos pornográficos? ¿He asistido a casas de prostitución? ¿He cometido actos impuros de masturbación? ¿He cometido actos impuros con otras personas? ¿He sido adúltero, es decir, infiel a mi pareja? ¿He tenido relaciones sexuales antes del matrimonio? ¿He tenido relaciones homosexuales? ¿He tenido conversaciones impuras? ¿He presionado a otras personas para tener de ellas una relación sexual? ¿He inducido a prácticas sexuales a menores de edad o personas casadas? ¿Vivo en unión libre? ¿He sabido respetar mi cuerpo y el de los demás como templo del Espíritu Santo? ¿He usado métodos artificiales de control de natalidad o métodos anticonceptivos? ¿Me esfuerzo por controlar mis pasiones e instintos? ¿Me esfuerzo por superar mis inclinaciones impuras? ¿He consentido la impureza como algo común y corriente? ¿He visto películas pornográficas por los medios de comunicación? ¿He utilizado los medios de comunicación para cometer actos impuros? ¿He tenido miradas impuras? ¿He tenido besos o caricias impuras con alguien? ¿Me he aprovechado de alguien afectivamente? ¿He abusado de menores de edad sexualmente? ¿He dado escándalo a alguien con comportamientos sexuales degradantes? ¿He comulgado en estado de impureza? ¿Nunca me he confesado de los pecados de impureza? ¿He considerado como normal los actos de impureza?


Séptimo Mandamiento: No robarás

“No robarás” (Ex. 20, 15)

¿He robado? ¿He devuelto lo que he robado? ¿He respetado las cosas de los demás? ¿He devuelto oportunamente lo que me han prestado? ¿He pagado las deudas? ¿He cobrado intereses de usura, es decir, mayores de los permitidos por la ley? ¿He especulado con los precios de los artículos? ¿He engañado a los demás en el peso o medida de los artículos? ¿He despilfarrado el dinero en cosas innecesarias? ¿He sido avaro y ambicioso para el dinero y las cosas? ¿He usado indebidamente los dineros públicos? ¿He obtenido o tratado de obtener servicios públicos o privilegios abusivos mediante soborno? ¿He practicado el contrabando? ¿He reparado los daños que he causado? ¿He ejercido honestamente mi oficio? ¿He formado parte de grupos delictivos o formado parte de sus actividades? ¿He sido solidario y generoso en la medida de mis capacidades con los pobres y necesitados? ¿He sabido compartir con los demás lo que soy y lo que tengo? ¿Le he robado a mi familia? ¿He pagado las deudas puntualmente? ¿He malgastado el dinero? ¿He falsificado documentos oficiales del gobierno? ¿He hecho trampa con los servicios públicos? ¿He respetado a mis vecinos y sus posesiones? ¿He robado en establecimientos públicos? ¿He engañado a alguien en los negocios? ¿He arruinado económicamente a alguien? ¿He hecho negocios sucios? ¿He sobornado a alguien? ¿He peleado con mi familia por la herencia de mis padres? ¿Nunca comparto mis bienes con otras personas?


Octavo Mandamiento: No mentir

“No darás falso testimonio contra tu prójimo” (Ex. 20, 16)

¿He pensado mal de alguien? ¿He perdonado de corazón? ¿He pedido perdón a quien he ofendido? ¿He mentido? ¿He calumniado? ¿He hablado mal de los demás? ¿He perjudicado a otros con mentiras o revelado algún secreto? ¿He sido hipócrita y falso? ¿He mentido o callado la verdad ante un juez o una autoridad competente? ¿He sido cómplice de algún delito? ¿He mentido ante las autoridades competentes? ¿Le he guardado una mentira a alguien? ¿Le he mentido a mi familia? ¿He mentido en mi trabajo? ¿He comprometido a otras personas con mis mentiras? ¿Le he dañado la fama a alguna persona? ¿Me he dejado llevar por suposiciones? ¿He dejado que otros hablen mal de alguien? ¿He participado en calumnias contra alguien? ¿He difamado a alguien? ¿He hablado mal de mi familia? ¿He calumniado a alguien por beneficio personal? ¿He murmurado de los demás? ¿He mentido sobre mi fe? ¿He mentido durante una confesión? ¿Le he mentido a la Iglesia? ¿Le he mentido a Dios? ¿Me he mentido a mí mismo con mis fantasías? ¿Le he mentido a mi pareja? ¿Les he mentido a mis hijos? ¿He mentido continuamente? ¿No he defendido al oprimido? ¿No he dicho la verdad cuando debo decirlo? ¿He calumniado sin ningún escrúpulo? ¿Nunca he pedido perdón a alguien? ¿No he perdonado al que me ha pedido perdón? ¿Juzgo con ligereza a todos? ¿Me he vengado de quien me ha fallado?


Noveno Mandamiento: No desear la mujer del prójimo

“No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo” (Ex. 20, 17b)

¿He aconsejado a alguien que no se case y viva en unión libre? ¿He aconsejado a alguien abandonar el matrimonio? ¿He codiciado la persona que no me corresponde? ¿He seducido a alguien? ¿He irrespetado a las mujeres? ¿He irrespetado a los hombres? ¿He hecho a alguien propuestas indecentes? ¿No soy responsable con mi hogar? ¿Estoy traicionando a mi pareja? ¿Le he hecho daño a alguien emocionalmente? ¿He dañado el hogar de alguien? ¿Les he dado malos consejos a mis amigos? ¿No soy sincero en mis relaciones con los demás? ¿He deseado no haberme casado? ¿He deseado tener otra pareja? ¿Le estoy mintiendo a alguien con mi relación? ¿No controlo mis afectos y sentimientos hacia los demás? ¿Traiciono a mi pareja con mis pensamientos? ¿Estoy siendo infiel o dañando mi hogar? ¿Soy falso y traiciono mi hogar? ¿Soy hipócrita en mi relación? ¿No he pedido perdón a mi pareja por serle infiel? ¿No me he arrepentido de mis infidelidades? ¿No controlo mis deseos de estar con personas que no debo? ¿He deseado ser infiel y busco las oportunidades?


Décimo Mandamiento: No desear los bienes ajenos

“No codiciarás la casa de tu prójimo” (Ex. 20, 17a)

¿He compartido con otros lo que tengo? ¿Tengo cosas guardadas que nunca utilizo y las podría dar a los pobres? ¿He sido avaro? ¿He sido envidioso? ¿He sido adulador por interés personal? ¿He fingido sentimientos que no tengo? ¿He cumplido la palabra empeñada? ¿He sido perezoso? ¿He actuado contra mi conciencia por miedo o por hipocresía? ¿He renegado de mi cuerpo o de lo que soy? ¿Les he deseado males a los ricos? ¿Desearía ser rico pero por orgullo y soberbia? ¿Nunca doy limosna a nadie? ¿Guardo lo que tengo y no lo comparto con nadie? ¿No aporto al hogar lo que debo aportar? ¿Echo en cara lo que doy a mi familia? ¿Critico a los que tienen pero no ayudo en nada? ¿He hecho trampa para obtener beneficios personales? ¿He sido acomodado y no contribuyo al bien común? ¿No cuido lo que tengo ni lo de los demás? ¿Me alegra cuando a alguien le va mal? ¿He considerado que el dinero es más importante que Dios? ¿He pensado que el dinero lo es todo? ¿He criticado a Dios por no tener dinero? ¿Malgasto el dinero en juegos de azar? ¿Me dedico a conseguir dinero y olvido a Dios? ¿Valoro más el dinero que a Dios y a mi familia? ¿Reniego de mis situaciones económicas? ¿Maldigo mi vida y mi situación social? ¿Nunca practico las Obras de Misericordia? ¿Nunca le ayudo a los pobres?


Preparación para la Confesión

  • EXAMEN DE CONCIENCIA: Consiste en recordar todos los pecados que hemos cometido después de la última confesión válida.
  • ARREPENTIMIENTO: Consiste en sentir sincero dolor por haber ofendido a Dios y detestar el pecado. Para alcanzar el arrepentimiento hay que pedírselo a Dios.
  • PROPÓSITO DE ENMIENDA: Consiste en decidirse firmemente a no volver a pecar, en estar dispuesto a evitar el pecado, cueste lo que cueste.
  • CONFESIÓN: Consiste en decirle al sacerdote todos los pecados que hemos descubierto al hacer conciencia. Esta confesión de los pecados debe ser:
    • SINCERA: Sin engañar al sacerdote.
    • COMPLETA: Sin callarse ningún pecado grave. Para una confesión profunda y provechosa es necesario confesar todos los pecados recordados.
    • HUMILDE: Sin altanería ni arrogancia.
    • PRUDENTE: Usando palabras correctas y adecuadas, sin nombrar y acusar a otras personas o descubrir pecados ajenos.
    • BREVE: Sin explicaciones innecesarias y sin mezclarse en otros asuntos.
  • SATISFACCIÓN DE OBRA: Consiste en cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote, con la intención de reparar los pecados cometidos. Es obligatorio cumplir la penitencia porque es parte del sacramento.